Principales Pesquerías Marinas en el Perú


Aunque solo una porción de las pesquerías peruanas está regulada, en esta parte, discutimos las regulaciones específicas vigentes para para las pesquerías más importantes, incluyendo la de la anchoveta, la merluza peruana, el atún, el jurel, la caballa y la pota. En las siguientes secciones, a excepción del caso de la anchoveta, comenzamos por ofrecer una mirada general de la pesquería, seguida por las regulaciones vigentes, y terminamos con una evaluación sobre la regulación de la pesquería, basándonos en la opinión de expertos.

Merluza


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La merluza peruana (nombre científico: Merluccius gayi peruanus) se encuentra clasificada como un recurso en recuperación, porque ha sido sobreexplotada en las décadas pasadas. Es considerada como una especie de crecimiento lento. La merluza peruana se encuentra desde Tumbes hasta Ancash a profundidades de hasta 500m, alimentándose de sardinas, anchoveta y otras especies. Es una especie demersal que ocasionalmente ha adoptado comportamiento pelágico habiendo sido tomada en tales circunstancias como captura incidental por flota extranjera de arrastre de media agua, así como captura objetivo por flota de cerco nacional anchovetera.

Según Wosnitza-Mendo (2008), después de que el stock de merluza colapsara en 1980 debido a la sobrepesca de los arrastreros factoría extranjeros de gran escala y la flota de cerco, se recuperó en la segunda mitad de la década de 1980, debido probablemente a: i) la disminución en el esfuerzo pesquero durante y después del evento El Niño 1982-83, pues la flota de embarcaciones arrastreras costeras se dedicó más a la pesca de langostinos y la flota de embarcaciones de arrastre factoría, se dedicó a la extracción de jurel y caballa; y ii) el aumento en la biomasa de sardina, presa preferida de las merluzas mayores de 50 cm

Durante El Niño de 1997/98, hubo un traslape del área ocupada por las poblaciones de merluza y los caladeros de la flota industrial de cerco, quienes se encontraban desesperados por capturar anchoveta. El resultado fue una masiva captura incidental de merluza por parte de los cerqueros, en momentos en que era manejada inadecuadamente, con cuotas muy altas cuando los stocks eran muy bajos o estaban dominados por juveniles, permitiéndose además el uso de redes de arrastre con tamaños de redes no selectivos lo que devino en una captura muy alta de juveniles. Estos factores combinados llevaron al stock a un segundo colapso durante el evento El Niño 1997/98 (Wosnitza-Mendo et al. 2009).

Durante la década pasada (2007 - 2016), los desembarques han fluctuado entre ca. 30,000 y ca. 72,000 toneladas (PRODUCE, 2016). La mayoría de los desembarques son exportados (principalmente a Europa), con un promedio de US$ 20 millones/año desde el 2007 al 2011 (Paredes 2012).

La gestión de la merluza peruana se ha caracterizado por una falta de transparencia acerca de la base de conocimiento científico empleada para la toma de decisiones, altos niveles de desconfianza entre las autoridades y el sector privado, reglas del juego inestables, un sector privado muy poderoso influenciando la toma de decisiones (Paredes 2012), la progresiva marginación de los extractores artesanales tradicionales de merluza en la gestión de esta pesquería, y en el diseño de la normatividad pesquera desde la promulgación del primer Reglamento de Ordenamiento Pesquero en el año 2001; sumado a una alta tasa de recambio de las autoridades en el sector pesca.

En 1997, con la Resolución Ministerial 059-97-PE se emitió el primer Plan de Ordenamiento Pesquero del recurso Merluza, el cual declaró a dicho recurso como “plenamente explotado” aunque en riesgo de pasar a la condición de sobreexplotado, con lo que se restringió el acceso a la pesquería. Asimismo, estableció la talla mínima de captura en 35 cm de longitud (talla que se mantiene en el ROP vigente).

El Plan de Ordenamiento Pesquero de 1997 fue derogado un año después por el segundo Plan (Resolución Ministerial 107-98-PE) que, aunque mantuvo el contenido de la mayoría de las disposiciones, agregó otros importantes como establecer que la pesca de investigación podrá ser realizada sólo por empresas procesadoras industriales. Asimismo, en dicho año el gobierno propuso un sistema de Cuotas Individuales por Embarcación (CIE), que fue condenado en su momento por el sector industrial.

Cabe resaltar que de acuerdo al análisis elaborado por Wosnitza – Mendo, las tallas medias desembarcadas desde 1997 han sido menores a la talla mínima establecida. Esta situación resultó en el cierre de la pesquería desde setiembre 2002 hasta mayo 2004, y la creación de una Comisión Técnica para la Recuperación de la Merluza Peruana (Paredes 2012).


Una de las tareas de la comisión fue revisar el primer Reglamento de Ordenamiento Pesquero (ROP) del recurso Merluza, emitido en el año 2001. Como resultado se emitió un segundo ROP, aprobado en el 2003, que incluyó un sistema de CIE no transferible a requerimiento del mismo sector privado que años atrás había cuestionado la medida. En este ROP se declaró al recurso en recuperación, y se cerró el acceso de nuevos agentes a la pesquería, salvo casos de sustitución de flota. En relación con la flota artesanal se estableció que la extracción debía realizarse con espinel de fondo. La flota artesanal no está sujeta a Límite Máximo de Captura Total Permisible (LMCTP).

En el 2006 el sistema fue transformado a un sistema de CIE transferible, basado en un reporte interno que demostraba que el sistema podía ser más eficiente. Sin embargo, dos años después se cambió de nuevo al estado de no transferible debido a presiones sociales (Paredes 2012). La tensión entre el gobierno y la flota industrial merlucera escaló en el 2012 cuando la cuota anual se redujo a 8,600 t (21% de la cuota del año anterior), lo cual resultó en violentos episodios que causaron la muerte de personas y la remoción de la Ministra de Producción y la Vice Ministra de Pesquería de entonces. Tras el conflicto y en base a los resultados de un crucero de IMARPE, se triplicó la cuota a 25,800 t (Paredes 2012) .

A la fecha existe alto nivel de informalidad en la flota artesanal dedicada a la extracción de este recurso. Recientemente PRODUCE ha aprobado una pesca exploratoria que se espera permitirá formalizar a una fracción de la flota artesanal merlucera que desde hace décadas ha venido empleando tradicionalmente artes y métodos de mejor selectividad que la red de arrastre de fondo.

Disposiciones establecidas por el ROP de Merluza Peruana vigente y otras normas conexas

NormaDecreto Supremo 016-2003-PRODUCE
Objetivos• Recuperar el recurso merluza en el mediano plazo para su aprovechamiento sostenido y el de su fauna acompañante (artículo 1.1.1)
• Armonizar la participación de diferentes agentes involucrados en extracción y procesamiento (artículo 1.1.2);
• Optimizar la eficiencia de la flota arrastrera industrial que les permita acceder a nuevas zonas de pesca, reduciendo la presión de pesca en las zonas tradicionales; así como proteger el proceso de crecimiento de los ejemplares y su desarrollo biológico 1.1.3)
Destino final (consumo humano directo/indirecto)A diferencia del ROP previo (DS-029-2001-PE, art. 9, 9.1.3), el ROP vigente no contiene disposición expresa prohibiendo el procesamiento de merluza como harina. Sin embargo, por lo dispuesto en los artículos 3 (3.3) y 4 (4.8), se sobreentiende que el recurso debe destinarse exclusivamente al consumo humano directo (congelado). 
Régimen y modalidad de acceso

El acceso a esta pesquería se encuentra cerrada a nuevos agentes desde el año 2001, cuando al emitirse el primer ROP, la merluza fue declarada como un recurso . “plenamente explotado” y posteriormente “en recuperación” (ROP 2003); a excepción de los casos de sustitución de embarcaciones con la misma capacidad de bodega.
El régimen de acceso al recurso merluza se regula por:

• Los Regímenes Provisionales de Pesca (RPP), los cuales son anuales, y se aprueban por resolución ministerial.
• El Límite Máximo de Captura Total Permisible (LMCTP), aprobado por resolución ministerial previo informe de Imarpe.
• Porcentaje Máximo de Captura por Embarcación (PMCE)
• Límites Máximos de Captura por Embarcación (LMCE)

La flota industrial para realizar actividades extractivas requiere contar PMCE y LMCE asignado, entre otros requisitos (art. 4.1.6.2)
La flota artesanal no está sujeta a la asignación de un límite de captura. La actividad extractiva debe ser realizada con espinel de fondo.

Captura Total Permisible (CTP)Se establecen CTPs a través de Resoluciones Ministeriales. Por ejemplo, la RM 308-2017-PRODUCE estableció una CTP de 64,164 toneladas para la temporada julio 2017 – junio 2014, mientras que la RM 261-2018-PRODUCE estableció una CTP de 60,618 toneladas , para la temporada julio 2018 – junio 2019.
Métodos y artes de pesca

Hoy en día la flota para la pesca de Merluza Peruana se encuentra dividida en los sectores industrial y artesanal.
Para la flota industrial de arrastre de fondo se define tres categorías (art. 2, 2.2, 2.2.1), según la embarcación cumpla con al menos dos de los siguientes atributos:

AtributoMenor o Costera (EAC)Mediana Escala (EAME)Mayor o Factoría (EAM/F)

Capacidad Bodega (m3)

< 142
142 - 425 425 - 600
Eslora Máxima (m)< 2525 - 40 40 - 70
Potencia Máquina Princ. (hp)< 500500 – 1000

 > 1000

 

Para la flota artesanal, sólo se autoriza a embarcaciones espineleras (art. 5, 5.13). Sin embargo, existen embarcaciones que usan al menos 6 artes/aparejos diferentes, siendo los principales la cortina de fondo, la pinta y el arrastre de fondo (este último declarado ilegal dentro de la franja costera de 5 mn reservada a la pesca artesanal (Reglamento de la Ley General de Pesca, art. 63, numeral 63.2).

- Establece en 110 mm el tamaño mínimo de mallas para el copo de cualquier red de arrastre, pero posibilita a las EAC a usar otro tamaño de malla (art.5, 5.4). Establece que el resto de secciones de la red tengan tamaños de malla > 110 mm (art. 5, 5.5).

- Establece la obligación de disponer de cables para realizar arrastres a una profundidad > 200 m; además prohibe el uso de cubiertas, mallas dobles y otros refuerzos que reduzcan la selectividad del arrastre (art. 5, 5.6).

- Ninguna embarcación arrastrera pueden tener una capacidad de bodega > 600m3, ni eslora > 70 m (art. 5, 5.1)

Se define además una flota de embarcaciones industriales que emplean líneas de anzuelos a nivel de fondo o “espineleras” (art. 2, 2.2, 2.2.2), cuya existencia a la fecha no ha sido verificada.

Para la flota artesanal, sólo se autoriza a embarcaciones espineleras (art. 5, 5.13). Sin embargo, desde hace décadas ya venían operando embarcaciones que usan al menos 6 artes/aparejos diferentes para capturar merluza, siendo los principales además del espinel, la cortina de fondo, la pinta y el arrastre de fondo (este último declarado ilegal dentro de la franja costera de 5 mn reservada a la pesca artesanal).

Áreas restringidas- Las arrastreras industriales de tipo EAC y EAME, deben operar afuera de la franja de 5 mn costeras reservada a la pesca artesanal (art. 5, 5.2, 5.2.1); mientras que las EAM/F deben hacerlo afuera de las 10 mn costeras y a profundidades mayores de 100 m (art. 5, 5.2, 5.2.2).
- No se permite a las arrastreras industriales a pescar Merluza Peruana al sur de la latitud 7S (art. 5, 5.3).
- Zonas de exclusión pesquera en un radio de 8 Km alrededor de las islas de Lobos de Tierra y Lobos de Afuera, así como en áreas declaradas como tierras de desove para esta especie (art. 5, 5.10).  
Temporadas de pesca, vedas y cierres• Las temporadas de pesca son establecidas en los Regímenes Provisionales de Extracción (art. 4, 4.1, modificado por DS 037-2009-PRODUCE, Art. 2).
• Se establecen 2 vedas al año (también con RMs), en los periodos de verano e invierno-primavera, cuya duración será determinada por IMARPE (art. 5, 5.9).
• Existe la posibilidad de suspender las temporadas de pesca cuando la captura incidental de juveniles excede el 20% (en número de ejemplares) de la captura durante 3 dias consecutivos o 5 días alternados dentro de una semana. Si la situación continua, la pesquería se suspende hasta que IMPARPE recomiende levantar la suspensión (art. 5, 5.8). En plena veda se autoriza a flota arrastrera industrial con permiso de pesca para fauna acompañante, y siempre que lleven TCI a bordo, a capturar incidentalmente merluza hasta en 10% (Art. 5, 5.12) Un ejemplo de dicho cierre ocurrió en el 2014 mediante RM 322-2014-PRODUCE.
Tamaño mínimo de capturaLa talla mínima de captura (TMC) fue establecida en 35cm desde la instauración del primer ROP de merluza en el año 2001, y fue ratificada en el 2003 para el ROP actualmente vigente. Sin embargo, en la práctica esta medida no ha sido respetada pues casi todas las temporadas de pesca industrial sucesivas se han amparado en regímenes provisionales que autorizan rebajar de 110 a 90 mm el tamaño mínimo de malla para la red de arrastre; tamaño al cual debería corresponder una talla mínima de captura de 28 cm de longitud total (IMARPE 2004a). Desde el año 2012, la TMC fue explícitamente rebajada a 28 cm por los regímenes provisionales sucesivos..
Captura de juveniles e incidentalLa extracción, recepción, procesamiento y comercialización de juveniles (ejemplares con talla < 35cm) se encuentran prohibidos, con una tolerancia de 20% (en número de ejemplares) para su captura incidental (art. 5, 5.7). Más adelante se establece que dicho porcentaje podrá ser modificado, previo informe del IMARPE (art. 5, 5.12, 3° pf)
Derechos de pescaFue establecido en 0.15% de UIT por TM extraída. En 2018 se propuso mediante un proyecto de DS modificatorio, elevar esa tasa a 0.45% (RM 043-2019-PRODUCE), el cual aún no ha sido aprobado.
La flota artesanal está exonerada del pago de derechos de pesca.
Protocolos de Control y monitoreoPara la flota industrial:
- Las embarcaciones requieren cumplir requisitos de sanidad e higiene (art. 4, 7.4, 7.4.4), lo que actualmente les representa estar sujetas a la inspección técnico sanitaria por parte de SANIPES.
- Incluye un programa de observadores a bordo: i) las EAM/F y las embarcaciones que ejecuten pesca de investigación, siempre deben llevar a bordo un técnico científico del IMARPE (actualmente denominado “Técnico Científico de Investigación” o TCI) (art. 7.1); ii) las EAME y EAC, sólo a requerimiento, deberán llevar a bordo un TCI o un inspector designado por PRODUCE o la DIREPRO respectiva (art. 7.2).
- Las EAM/F requieren estar equipadas con el sistema de seguimiento satelital operativo (denominado SISESAT en la actualidad); mientras que las EAC que aún no cuenten con el sistema, deberán llevar un inspector a bordo designado por PRODUCE o la DIREPRO respectiva (art. 7, 7.4, 7.4.7, que no hace mención de las EAME).

Para las pesquerías artesanales:
- Ninguno


Retos para la pesca de merluza

Consideramos que los principales retos a afrontar en la pesquería de merluza son:

1. Actualizar el ROP de merluza, vigente desde el año 2003

Al instaurar el ROP en 2003, se esperaba recuperar el recurso en un “mediano plazo” (art. 1, 1.1), término que no define un lapso en concreto, por lo que se desconoce si la meta de recuperación se cumplió. Además, se esperaba reducir el esfuerzo pesquero hasta que los Puntos de Referencia Biológicos asociados al stock de merluza alcancen niveles de seguridad (art. 4, 4.1). No obstante, el ROP se aprobó sin definir las unidades de esfuerzo pesquero, los Puntos de Referencia Biológicos, ni los niveles de seguridad referidos, aun cuando un panel de expertos internacionales ya estaba trabajando en su definición en el marco de un Plan de Recuperación (IMARPE 2004a). Tomando ello en consideración, proponemos que la actualización del ROP tome en cuenta las siguientes recomendaciones:

• Mejorar la descripción de los agentes participantes en la pesquería (en julio de 2019 se aprobó el inicio de la pesca exploratoria que contará con participación formal de los pescadores artesanales).

• Retirar la mención de una flota de embarcaciones espineleras de mayor escala, ya que nunca existió (art. 2, 2.2, 2.2.2). 

• Revisar el estado de explotación del stock de merluza, en tanto ya pasaron 16 años desde que fue declarada “en recuperación” (ROP 2003), y, de ser el caso actualizar ese estado, para, en función a ello definir mejor los objetivos a alcanzar en cuanto a los plazos propuestos e indicadores de su cumplimiento.

• Los Puntos Biológicos de Referencia tanto Límites como Objetivos recientemente presentados por el IMARPE (2018), deberían ser evaluados e incorporados en el ROP. 

• Revisar la tasa por derechos de pesca aplicados a la pesquería de merluza. Paredes (2012) advierte que dicha tasa (0,15% de una UIT, según el Reglamento de la Ley General de Pesca, art. 45, literal “b”) es muy baja, y debería ser revisada.

En el año 2018 se planteó un proyecto de Decreto Supremo para modificar el ROP de merluza vigente (ver la Resolución Ministerial 043-2019-PRODUCE), sincerando la tasa a 0,45% de una UIT por cada t de merluza desembarcada. Esto al valor de la UIT al año 2019 (S/. 4200), y suponiendo una temporada de pesca con una CTP de 40 000 t que llegan a ser completamente capturadas por el sector industrial, representaría ca. S/.756 000, monto que en teoría debería servir para cubrir los costos de investigación, vigilancia, control y planeamiento del desarrollo de la pesquería de merluza. Sin embargo, este monto resultaría insuficiente para cubrir tan sólo la pesca exploratoria que en estos momentos el IMARPE pretende llevar adelante con parte de la flota artesanal merlucera, cuyo costo ha estimado en S/.800 000.  

• Revisar la primera Disposición Complementaria del propio ROP dado que ha abierto la puerta para que importantes medidas dirigidas a la recuperación del recurso no sean respetadas. La primera Disposición Complementaria del propio ROP establece que, teniendo en consideración ciertas condiciones biológicas y medio ambientales, PRODUCE puede establecer Regímenes Provisionales que relevan acatar, las medidas de recuperación mencionadas. Tales medidas están referidas al tamaño mínimo de malla de la red de arrastre (TMM establecido en 110 mm según el art. 5, 5.4), la talla mínima de captura y el porcentaje máximo de tolerancia de captura de juveniles de merluza (TMC y PMTC, establecidos en 35cm de longitud total y 20% del número de juveniles respectivamente, según el art. 5, 5.7); pudiendo adoptar para ellos nuevas medidas, de acuerdo con recomendaciones del IMARPE. Como resultado de esto, los regímenes provisionales emitidos desde el año 2001 rebajaron la TMM a 90mm, que se asocia a un factor de selección del 25% para merluzas con 25-26cm de longitud total (IMARPE 2004a), con lo que en la práctica se promovió que la talla media de captura caiga varios cm por debajo de la TMC establecida. Finalmente, desde el año 2012 los regímenes provisionales, sin mayor sustento técnico, han impuesto una nueva TMC de 28 cm. Esta situación puede que haya retardado, o prevenido inclusive, la recuperación del stock. 

• El ROP de merluza vigente (2003) no considera medidas para mitigar el impacto sobre especies de captura incidental altamente vulnerables a la operación de redes de arrastre industrial como son principalmente lobos marinos, tiburones y rayas (Céspedes 2014). Asimismo, el ROP vigente desregula el tratamiento del descarte de especies distintas a la merluza, aspecto que sí era considerado en los Planes de Ordenamiento de 1997 y 1998 (MIPE 1997, 1998), y el ROP de merluza de 2001 (MIPE 2001). El impacto que la pesca de arrastre de fondo tiene en el hábitat y las poblaciones de muchas especies bentónicas y demersales, ha sido objeto de estudio en embarcaciones de arrastre costeras operando frente en Tumbes (ver Salazar et al. 2014 y Salazar et al. 2015), y frente a Tumbes y Piura (Céspedes 2014). 

• El ROP de merluza vigente (2003), para el sector artesanal sólo contempla marginalmente la operación de embarcaciones espineleras (también denominadas “palangreras”) de fondo, desconociendo la presencia de otros gremios artesanales, que tradicionalmente han venido operando con artes y aparejos de naturaleza pasiva y de mayor selectividad con respecto a la red de arrastre, como son por ejemplo los cortineros de fondo y los pinteros (ver Guevara-Carrasco y Bertrand 2017). Sin embargo, PRODUCE ha modificado el ROP (Decreto Supremo 003-2019-PRODUCE) para habilitar la participación de embarcaciones artesanales en una pesca de investigación dirigida por el IMARPE, cuyo resultado permitiría la formalización de una importante porción del sector artesanal que ha venido reclamando su reconocimiento legal dentro del sistema de ordenamiento pesquero de la merluza. Esto en la práctica debiera traducirse en la asignación de una cuota de merluza por cada temporada de pesca para el sector artesanal, y en la habilitación de sus permisos de pesca para la extracción de dicho recurso. 

• Considerando la naturaleza transfronteriza del stock de merluza, el ROP en alguna medida debería incorporar medidas de ordenamiento pesquero conciliadas entre el Perú y el Ecuador. 

• Considerando que el éxito del ordenamiento de una pesquería, se basa no sólo en el mejor conocimiento bio-pesquero de los recursos explotados y la oceanografía del ambiente intervenido, sino también en los aspectos socio-económico-culturales de los actores que participan activamente de ella; el ROP debiera fomentar la investigación participativa de estos aspectos, tanto en el sector industrial como en el artesanal, a fin de cumplir mejor con el objetivo de conciliar y armonizar los intereses de estos diferentes sectores.

2. Reforzar los sistemas de seguimiento, control y vigilancia, además de los sistemas de fiscalización pesquera, en el marco de la implementación de la Ley de Interdicción para ayudar a combatir la pesca Ilegal y No Declarada (pesca IND) de merluza 

Esto constituye una necesidad puesto que prevalece la extracción ilegal de merluza efectuada por embarcaciones arrastreras, que emplean redes con tamaños de malla muy pequeños, y que realizan desembarques nocturnos no declarados (Alvarez 2018); además de transbordos no declarados de merluza hacia chalanas ubicadas cerca a puerto que luego es descargada y comercializada sin ser declarada (o es mal declarada). Estas actividades son realizadas generalmente en zonas y épocas vedadas, y sin cumplir los mínimos estándares sanitarios.

Se ha propuesto desarrollar un protocolo de seguimiento que contribuya al desarrollo de un sistema de trazabilidad de las capturas (SFP 2015), que se apoye en un sistema consistente de seguimiento de las capturas en todas las fases de la cadena productiva (extracción, desembarque, procesamiento, comercio local, exportación), y que incluya la detección y estimación de porciones no declaradas de las capturas y sus productos derivados.

Urge unificar y dar consistencia a un único sistema de seguimiento del flujo de la captura de merluza desde el momento de su extracción hasta su comercialización local o su exportación. Por ejemplo, actualmente el PRODUCE como entidad responsable de las estadísticas pesqueras oficiales peruanas, maneja internamente data de desembarque artesanal de merluza notablemente discrepante de la data publicada por IMARPE (ver Guevara-Carrasco y Bertrand 2017), que es la entidad de investigación científica que constituye su soporte en temas técnicos y científicos.

Se requiere también reformas en las entidades públicas de fiscalización pesquera, principalmente DICAPI, PRODUCE y las DIREPROs / GEREPROs, que son percibidas como ausentes, débiles o desarticuladas; y en las que además se ha señalado indicios de corrupción. El programa de Técnicos Científicos de Investigación (TCIs), único personal de inspectoría y observación a bordo de las arrastreras industriales que está a cargo del IMARPE, no está habilitado para denunciar infracciones o delitos. Sólo algunas de las pocas denuncias realizadas por extractores artesanales sobre infracciones/delitos cometidos dentro de la zona reservada a la pesca artesanal, por embarcaciones arrastreras ya sean industriales o artesanales, han sido efectivamente sancionadas.

3. Mejorar los procedimientos jurídicos utilizados en el ordenamiento pesquero

Esto constituye una necesidad puesto que:

a) Se ha seguido procedimientos inadecuados, en los que las disposiciones de los ROP instauradas por Decretos Supremos, han pretendido ser rutinariamente modificadas por normas de menor rango como son las Resoluciones Ministeriales que amparan a los Regímenes Provisionales (por ejemplo las disposiciones sobre el TMC, el TMM y el PMTC antes mencionados).

b) Se emiten tantas regulaciones (mayormente las Resoluciones Ministeriales presentadas en el siguiente cuadro), que incluso a los expertos, se les dificulta comprender la situación jurídica la pesquería (Winter 2009).

Regímenes provisionales de pesca establecidos para la Merluza Peruana 

AñoResolución MinisterialContenido
2000Resolución Ministerial 323-2000-PEEstablece régimen provisional para la extracción del recurso merluza, para el periodo abr.-jun. 2001
2001Resolución Ministerial 367-2001-PEEstablece régimen provisional para la extracción del recurso merluza, para el periodo oct.-dic. 2001
2002Resoluciones Ministeriales 149-2002-PE, 227-2002-PE y 240-2002-PEEstablece régimen provisional para la extracción del recurso merluza, para el periodo may.-jun. (prorrogado primero a julio y luego a agosto) 2002
2004Resolución Ministerial 186-2004-PRODUCEAutoriza un régimen provisional para la Merluza peruana 
2005Resolución Ministerial 356-2005-PRODUCEEstablece un régimen provisional para la Merluza peruana para 2006
2006Resolución Ministerial 357-2006-PRODUCEEstablece un régimen provisional para la Merluza peruana para 2007
2008Resolución Ministerial 874-2008-PRODUCEEstablece un régimen provisional para la Merluza peruana
2010Resolución Ministerial 047-2010-PRODUCEEstablece un régimen provisional para la Merluza peruana para 2010
2010Resolución Ministerial 367-2010-PRODUCEEstablece un régimen provisional para la Merluza peruana para 2011
2011Resolución Ministerial 415-2011-PRODUCEEstablece un régimen provisional para la Merluza peruana para 2012
2012Resolución Ministerial 549-2012-PRODUCEEstablece un régimen provisional para la Merluza peruana para la primera mitad del 2013
2013Resolución Ministerial 220-2013-PRODUCEEstablece un régimen provisional para la Merluza peruana desde julio 2013 a Junio 2014, y autoriza actividades de extracción 
2014Resolución Ministerial 214-2014-PRODUCEEstablece un régimen provisional para la Merluza peruana desde julio 2014 a junio 2015, y autoriza actividades de extracción 
2015Resolución Ministerial 208-2015-PRODUCEEstablece un régimen provisional para la Merluza peruana desde julio 2015 a junio 2016, y establece una temporada TAC
2016Resolución Ministerial 239-2016-PRODUCEEstablece un régimen provisional para la Merluza peruana desde julio 2016 a junio 2017, y autoriza actividades de extracción
2017Resolución Ministerial 308-2017-PRODUCEEstablece un régimen provisional para la Merluza peruana desde julio 2017 a junio 2018
2018Resolución Ministerial 261-2018-PRODUCEEstablecer el Régimen Provisional de Pesca del recurso merluza, julio 2018 - junio 2019
Invertebrados bentónicos marinos


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Actualmente prima un acceso semi-abierto para la extracción de recursos bentónico ya que cualquier persona con un permiso de pesca vigente puede extraer recursos bentónicos. En las últimas décadas los recursos bentónicos marinos han venido soportando incrementos no controlados de la presión de pesca, que en algunos casos han llevado al agotamiento de sus poblaciones locales (navajuelas, palabritas, choros). Con excepción de las macroalgas, que sí cuentan con un Reglamento de Ordenamiento Pesquero, la mayoría de invertebrados bentónicos solo cuentan con medidas de manejo básicas como tallas mínimas y pesos mínimos de captura.

Actualmente el PRODUCE viene promoviendo la elaboración de un Reglamento de Ordenamiento Pesquero (ROP) para invertebrados bentónicos marinos, a efectos de garantizar su adecuada gestión, acceso y uso sostenible. 

Introducción a la extracción de recursos bentónicos

Los recursos invertebrados bentónicos son animales invertebrados acuáticos susceptibles de ser aprovechados por el ser humano, que pertenecen a la comunidad ecológica denominada “bentos”. Dicha comunidad comprende a los organismos acuáticos que viven encima de, ligados a, o insertos en los sustratos de fondo de los ecosistemas acuáticos. Las principales poblaciones de recursos bentónicos marinos en el país han logrado ser identificadas casi en su totalidad por el Instituto del Mar del Perú (IMARPE) a lo largo del litoral peruano. Los más importantes recursos bentónicos marinos que son objeto de extracción en el país son, las macroalgas (cochayuyo, aracanto, sargazo, pelillo, entre otros), así como varias especies de invertebrados (choro, concha de abanico, pulpo, erizo, concha negra, varias especies cangrejos y langostinos, entre otros). A causa de su importante demanda comercial, ya sea nacional o extranjera; dichos recursos con frecuencia han soportado niveles de esfuerzo pesquero de sobreexplotación, presentando en la actualidad un estado poblacional muy delicado. (Ver Informe de Imarpe “Delimitación y caracterización de bancos naturales de recursos bentónicos e identificación de zonas de pesca en el litoral de la región Arequipa”)

Tallas mínimas y vedas establecidas para los invertebrados bentónicos marinos

Invertebrado bentónicoTalla mínimaVeda

Almeja

7.5 cm de longitud valvar (Resolución Ministerial 209-2001-PE)

No regulado

Cangrejo Peludo

11 cm de ancho del cefalotórax (Resolución Ministerial 209-2001-PE)

A lo largo de todo el litoral peruano e indefinido (Resolución Ministerial 159-2009-PRODUCE)

Cangrejo Jaiva

No regulado

A lo largo de todo el litoral peruano se indefinido, solo para las hembras que portan huevos (Resolución Ministerial 159-2009-PRODUCE)

Cangrejo violáceo

No regulado

A lo largo de todo el litoral peruano e indefinido, solo para las hembras que portan huevos (Resolución Ministerial 159-2009-PRODUCE)

Caracol común

6 cm de longitud peristomal (Resolución Ministerial 209-2001-PE)

No regulado

Choro

6.5 cm de longitud valvar (Resolución Ministerial 209-2001-PE)

No regulado

Concha de abanico

6.5 cm de altura valvar (Resolución Ministerial 209-2001-PE)

Está prohibida la extracción del recurso en los bancos naturales del área de la isla Lobos de Tierra (Lambayeque – Piura) (RM 293-2006-PRODUCE). En todo el ámbito nacional, se prohíbe el traslado y/o transporte de ejemplares concha de abanico obtenidos por recolección o extracción con fines de uso como semilla para actividades de poblamiento, repoblamiento o confinamiento que se realicen en otras ubicaciones, dentro o fuera del banco natural de origen (RM 457-2008-PRODUCE). De esto último se exceptúa a las semillas procedentes de áreas de Bahía de Sechura que están monitoreadas por SANIPES, siempre y cuando no se trasladen hacia bancos naturales de Isla Lobos de Tierra, Bahía Independencia, Bahía Laguna Grande y Bahía Lagunillas y al sur del paralelo 16°oo’oo’’ LS. (RM 835-2008-PRODUCE)

Concha huequera

4.5 cm de longitud valvar (Resolución Ministerial 209-2001-PE)

Desde el 15 de febrero hasta el 31 de marzo de cada año, solo en Tumbes (Resolución Ministerial 014-2006-PRODUCEC)

Concha Navaja

12 cm de longitud valvar (Resolución Ministerial 209-2001-PE)

En todo el litoral de la provincia de Pisco (Ica) e indefinido (Resolución Ministerial 661-2008-PRODUCE)

Concha negra

4.5 cm de longitud valvar (Resolución Ministerial 209-2001-PE)

Desde el 15 de febrero hasta el 31 de marzo de cada año, solo en Tumbes (Resolución Ministerial 014-2006-PRODUCEC)

Concha porta

7.5 cm de longitud valvar (Resolución Ministerial 209-2001-PE)

No regulado

Erizo verde

7 cm de diámetro del caparazón (Resolución Ministerial 209-2001-PE)

En el área comprendida entre los 14.9541 LS, 75.5084 LW; 15.4583 LS, 75.0238 LW de San Juan de Marcona; e indefinida (Resolución Ministerial 238-2011-PRODUCE)

Langostinos (Langostino blanco, langostino azul, langostino café, langostino rojo, langostino cebra, langostino pomada, langostino duro y langostino de profundidad)

No regulado

Del 16 de diciembre hasta el 15 de febrero de cada año, en Tumbes y Piura. A excepción del langostino café en Piura. (Resolución Ministerial 305-2004; 486-2016-PRODUCE)

Lapa

6 cm de longitud valvar (Resolución Ministerial 209-2001-PE)

No regulado

Macha

7 cm de longitud valvar (Resolución Ministerial 209-2001-PE)

En Arequipa, Moquegua y Tacna e indefinida (Resolución Ministerial N° 099-99-PE)

Palabrita o marucha

2 cm de longitud valvar (Resolución Ministerial 298-2006-PRODUCE)

En Piura e indefinida (Resolución Ministerial 678-2008-PRODUCE)

Pico de pato

7 cm de longitud valvar (Resolución Ministerial 193-2011-PRODUCE)

No regulado

Pulpo

1 Kg

En Lambayeque y Piura; e, indefinida (Resolución Ministerial 483-2009; 483-2011-PRODUCE)


En el litoral peruano, aproximadamente 7 mil personas se dedican a la extracción de recursos bentónicos. Actualmente, cualquier persona con un permiso de pesca vigente pueda extraer invertebrados bentónicos del mar peruano, limitándose a cumplir con las tallas mínimas y/o vedas. Esto deviene en una gran competencia por los recursos, lo cual lleva generalmente a su sobreexplotación.

Caillaux (2019) destaca algunas características principales de las pesquerías extractivas de recursos bentónicos, siendo estas las siguientes:

  • Principalmente artesanal (hay pesquerías de “centollas” de menor escala)
  • Es multi-específica (cada faena generalmente se dirige a más de un recurso) y heterogénea (se emplean varios artes y métodos de pesca) y se desarrolla a lo largo de toda la costa
  • Ocurre principalmente dentro de las primeras 5 mn de distancia de la costa o alrededor de islas hasta la isóbata de 40 m
  • Es fuente de empleo de cerca de más de 7 000 pescadores artesanales
  • Entre sus principales métodos de extracción se tienen a los buzos pulmoneros, buzos con compresora (Hooka), extractores de orilla, extractores de manglar y extractores que emplean nasas para cangrejos y centollas 

Podemos destacar tres grupos de pescadores dedicados a la extracción de recursos bentónicos: recolectores de orilla, buzos pulmoneros embarcados y no embarcados, buzos con compresora embarcados. Los buzos con compresora requieren además contar con una patente de buzo otorgada por DICAPI. Respecto a este último caso es importante mencionar que son pocos los buzos dedicados a la extracción de estos recursos que cuentan con una patente de buzo otorgada por DICAPI y que en general cumplen con los requerimientos sanitarios de salud y seguridad en su labor. Ello se debe a los costos que implica obtener esa patente y la ausencia de escuelas donde se puedan dictar los cursos que son una condición para obtener dicha patente, en diferentes lugares del litoral.

La respuesta de los pescadores ante la falta de ordenamiento: autogestión y cogestión de recursos bentónicos en Perú

Algunos grupos de pescadores dedicados a la extracción de recursos bentónicos, han comenzado a implementar mecanismos de auto-gestión, estableciendo “controles de entrada” sobre todo, para así evitar el deterioro de los recursos. Los controles de entrada miden y regulan el tamaño y esfuerzo pesquero, lo cual puede ser expresado en: limitar el número total de días en el mar en los que se permite la extracción, prohibir ciertos artes y métodos de pesca no selectivos, imponer límites máximos de captura por salida o por temporada (“topes”), entre otros (Nakandakari, 2016).

La auto-gestión implica esfuerzos voluntarios por parte de los socios de un grupo de pescadores, quienes buscan alcanzar objetivos comunes, sobre todo cuando se afrontan problemas o aprovechar oportunidades que podrían afectar o beneficiar a todos (Moreno y Revenga, 2014). Nakandari (2016), realizó un estudio a lo largo del litoral peruano para identificar y entender las experiencias de autogestión en pesquerías costeras. De los 18 casos estudiados, diez involucran recursos bentónicos. A partir de los hallazgos de dicho estudio, se puede concluir lo siguiente: 

  • En la mayoría de los casos, con excepción de los casos de y Morro Sama, las medidas de auto-gestión nacieron a partir de una necesidad de los mismos pescadores artesanales de afrontar el deterioro y agotamiento de los recursos pesqueros, los mismos que representaban fuentes generadoras de beneficios económicos en la zona. Es decir, los propios pescadores artesanales se dieron cuenta de que si no se ordenaban para manejar el recurso de manera responsable, éste se iba a agotar.
  • El caso de co-gestión estudiado en el Santuario Nacional de los Manglares de Tumbes representa un claro ejemplo de lo beneficioso que puede resultar el formar sinergias entre el Estado, en este caso el Gobierno Regional de Tumbes, y las asociaciones de pescadores, ya que la intervención del Estado en el control y fiscalización de las medidas de manejo le dan fuerza legal al cumplimiento de las mismas por parte de los pescadores de la zona.
  • El otorgamiento de exclusividad para pescar en un área determinada facilita el establecimiento de medidas de manejo pesquero: 
    • En el caso del Santuario Nacional de los Manglares de Tumbes, el ser éste un área natural protegida por el Estado, solo se permite pescar allí a dos generaciones de pescadores que ya ejercían la actividad antes de la creación del área protegida. Esta exclusividad de ha permitido que haya una mayor motivación por regular la extracción de recursos.
    • En el caso de San Juan de Marcona, como veremos más adelante, el Programa Piloto Demostrativo de Recuperación de Ecosistemas Acuáticos y Usos Sostenibles de su Biodiversidad (PPD) le dio a la COPMAR exclusividad sobre el acceso a los recursos y respaldo legal para las medidas posteriores de manejo pesquero asegurando la sostenibilidad de los recursos 
  • Todos los casos investigados muestran que los pescadores actúan de manera más eficaz a través de sus organizaciones y sindicatos, no solo porque se pueden apoyar mutuamente en controlar y fiscalizar que las medidas establecidas se cumplan, sino que además el consenso social resulta esencial cuando no se cuentan con mecanismos legales.
  • Los casos de Ilo y Morro Sama muestran cómo el instaurar medidas de manejo y gestión pesqueras puede influir en los precios de venta de los recursos y mejorar las condiciones de comercialización de los pescadores artesanales.
  • Los casos más efectivos de gestión pesquera, como el del Santuario Nacional de los Manglares de Tumbes y el caso del PPD de San Juan de Marcona, conjugan la determinación de un área específica para extraer recursos bentónicos, la exclusividad de uso de tales recursos por parte de un grupo de pescadores dentro de dicha área, además del uso articulado de estas dos reglas con regulaciones formales de esfuerzo y captura.
  • Es necesario implementar un marco legal que promueva el manejo sostenible y responsable de las pesquerías de recursos bentónicos en el Perú y que se refuercen los incentivos para que los pescadores artesanales cumplan las medidas de ordenamiento pesquero. 

Proyecto Piloto Demostrativo para la recuperación de ecosistemas acuáticos y uso sostenible de su biodiversidad de San Juan de Marcona 

Mediante Decreto Supremo 009-2005-PRODUCE se aprobó el Programa Piloto Demostrativo para la recuperación de ecosistemas acuáticos y uso sostenible de su biodiversidad (PPD), el mismo que abarca 2,000 ha, y que tiene como finalidad hacer de la pesca artesanal del distrito de San Juan de Marcona una alternativa sostenible desde el punto de vista socioeconómico y ecológico, capaz de conservar los recursos pesqueros en su zona de influencia, que protege el ambiente a la vez que genera empleos, ingresos y servicios estables, e incrementa la calidad de vida de los pescadores artesanales organizados del distrito de San Juan de Marcona.

Luego, mediante Decreto Supremo 010-2005-PRODUCE, se encargó a la Asociación Comunidad Pesquera Artesanal del puerto de San Juan de Marcona (COPMAR) la ejecución del PPD, otorgándole así un derecho exclusivo a para acceder y manejar ciertos stocks bentónicos confinados dentro de un área determinada. Esta iniciativa se basa en un modelo de co-manejo, que representa una forma de manejo pesquero basado en derechos. Entre los recursos que se explotan en esta zona resaltan principalmente el pulpo, lapa, erizo rojo y chanque, y macroalgas de los géneros Lessonia y Macrocystis.

Los principales objetivos del PPD de San Juan de Marcona son: 

  • Promover organizaciones comunales productivas y eficientes comprometidas con la conservación y uso sostenible de la biodiversidad de San Juan de Marcona
  • Mejorar el conocimiento local en las áreas de biodiversidad, geomorfología y oceanografía.
  • Mejorar la productividad de los pescadores locales en áreas tradicionalmente usadas por ellos mismos.
  • Promover el desarrollo de la acuicultura.
  • Recuperar ecosistemas degradados.
  • Fortalecer el rol de las mujeres en el desarrollo del proyecto.
  • Desarrollar zonas integradas manejo marino costero.
Retos para la pesquería extractiva de invertebrados bentónicos en el mar peruano

Los principales retos a afrontar en la pesquería de extracción de invertebrados bentónicos en el mar peruano son:

  • Contrarrestar la tendencia a sobreexplotar. Varios invertebrados bentónicos se han visto ya afectados debido a su sobreexplotación. Un claro ejemplo de ello es el recurso “choro”, que mediante Resolución Ministerial N° 506-2018-PRODUCE, fue declarado por el Ministerio de la Producción como recurso hidrobiológico “en recuperación”. Asimismo, existen otros invertebrados cuya explotación escasamente controlada ha producido el agotamiento de algunas de sus poblaciones locales (también conocidas como “stocks”). Ese es el caso, por ejemplo, de las navajuelas, palabritas, chanque, erizo entre otros recursos.
  • Reducir los costos y conflictos asociados a la pesquería. Debido a que hay menor abundancia de recursos bentónicos, los ingresos por faena han disminuido y ello pone en riesgo la economía de pescadores dedicados a la extracción de recursos bentónicos. Asimismo, se intensifican los conflictos por acceso a zonas para la extracción de estos recursos.
  • Minimizar los riesgos a la salud y seguridad de los buzos durante su faena. Por lo general, esta actividad se realiza con escasas medidas de seguridad para los buzos que extraen estos recursos. Se ha registrado diversos casos de personas que han fallecido o que han sufrido lesiones graves, ya que cada año los buzos se sumergen a mayores profundidades y en muchos casos sin tener la experiencia y cuidados debidos. Debido a que cada vez resulta más difícil encontrar nuevos stocks de invertebrados bentónicos, por lo cual los buzos tienen que sumergirse a mayores profundidades, poniendo en riesgo su salud y sus vidas. Un ejemplo de ello es el caso de Alejandro Ramos, marisquero artesanal, quien en el 2013 en Pisco sufrió una descompresión lenta tras subir a la superficie de golpe desde 36 metros de profundidad. Otro caso también lamentable es el de Edgar Tocto, joven marisquero de 20 años, que en agosto de 2019 falleció tras sufrir el síndrome de descompresión, luego de haberse sumergido a una gran profundidad en la caleta de Parachique (Sechura).

Para superar esta situación y lograr un manejo sostenible de la pesquería de invertebrados bentónicos, PRODUCE viene diseñando un ROP que regule su acceso y uso responsable. Si bien hasta la fecha aun no se ha pre-publicado la propuesta de ROP, sobre la base de los talleres y reuniones sostenidas con actores de la sociedad civil, PRODUCE ha adelantado algunos elementos que serán parte del ROP, los mismos que desarrollamos a continuación.

1. El ROP regulará la extracción de invertebrados bentónicos solamente en el ámbito marino de la costa peruana.

2. Hoy en día, cualquier pescador que tiene un permiso de pesca vigente puede extraer legalmente invertebrados bentónicos. Con el nuevo ROP se creará un Registro, en el que deberán inscribirse quienes se dediquen a la actividad de extracción de invertebrados bentónicos, y quieran continuar haciéndolo legalmente. Para ingresar a dicho Registro, el pescador deberá acreditar que se viene dedicando a la actividad de extracción de invertebrados bentónicos. Además, tanto pescadores embarcados, como no embarcados (orilleros) que vayan a inscribirse en el Registro, deberán contar con su permiso de pesca vigente.

Los tripulantes y los buzos que operen desde una embarcación no requieren contar con el permiso de pesca, pues basta con el permiso de pesca a nombre de la embarcación. En el caso del buzo embarcado, debe contar con su patente de buzo otorgada por la Dicapi y estar inscrito en el Registro.

Un recolector de orilla o un buzo pulmonero que trabaja sin embarcación, solamente requerirá tener un permiso de pesca general para extraer invertebrados bentónicos y estar inscrito en el Registro.

3. Desde que se apruebe el nuevo ROP de invertebrados bentónicos, habrá un plazo de para que los pescadores puedan registrarse y durante el plazo que dure el registro, los pescadores podrán seguir extrayendo invertebrados bentónicos como de costumbre, con su permiso de pesca general, hasta que se cierre el Registro. Culminado ese plazo, solo podrán realizar actividades de extracción quienes se encuentren inscritos en el Registro y cuenten con los permisos respectivos vigentes. Cabe mencionar que el estar inscrito en dicho registro no genera una limitación para el aprovechamiento de especies que no sean invertebrados bentónicos.

4. En las áreas naturales protegidas solo se podrá extraer recursos bentónicos si la zonificación, la categoría del ANP y el plan maestro lo permiten.

5. Es posible que la inscripción en el Registro sea por un tiempo determinado y sea renovable. Para renovarlo el pescador debe demostrar que se ha dedicado a la actividad, presentando sus Registros de Desembarque. Así, los que no registren desembarques y no se dediquen a la actividad irán saliendo del Registro.

6. Si un pescador no llegó a registrarse, aún podrá trabajar a bordo de una embarcación dedicada a la extracción de invertebrados bentónicos, siempre que ésta cuente con permiso de pesca vigente. Un pescador podrá participar de la extracción de invertebrados bentónicos, siempre que obtenga su carné de pescador o patente de buzo, como tripulante o buzo de una embarcación, en reemplazo de algún buzo o tripulante que deje de trabajar.

Para el caso de extractores orilleros y buzos pulmoneros, se necesitará que se abra nuevamente el Registro de extractores de invertebrados bentónicos, o que se permita la sustitución de alguno de los ya registrados que sea dado de baja. Primero es necesario que ordenemos la cancha y sepamos cuál es el verdadero esfuerzo pesquero que se ejerce sobre los stocks de invertebrados bentónicos y se determine el real estado de explotación en el que se encuentran dichos stocks.

7. La propuesta propone permitir que los pescadores se asocien y juntos implementen Planes de Extracción para gestionar los stocks de invertebrados bentónicos en un área geográfica determinada de una manera más responsable.

Los Planes de Extracción ayudarán a formalizar los acuerdos internos que limitan el esfuerzo pesquero, como vedas, topes y otras medidas de autogestión. Los Planes de Extracción se implementarán en áreas declaradas como Zonas de Reserva pesquera por el Ministerio de la Producción, por su importancia y porque los pescadores de la zona ya vienen trabajando de manera conjunta en el cuidado y manejo responsable de los recursos bentónicos. Tendrán acceso exclusivo para extraer recursos bentónicos en dichas zonas los pescadores asociados que participen en los Planes de Extracción, es decir, habrá una “exclusividad colectiva”.

El Plan de Extracción es el documento que fija los objetivos a alcanzar acerca de los stocks que se quiere manejar. Contiene las medidas de manejo que deben ser aplicadas y las circunstancias bajo las cuales tales medidas deben ser modificadas. En este Plan pueden contemplarse reglas más restrictivas que las contempladas en la normativa actualmente vigente.

El Plan de Extracción debe contener los mecanismos de ordenación pesquera. Debe fijar las cuotas de extracción, los límites de esfuerzo, la delimitación de las áreas, así como las medidas de reporte, monitoreo y supervisión. El objetivo de este Plan es mantener los stocks de invertebrados bentónicos en las mejores condiciones de conservación posibles. La fiscalización del cumplimiento del Plan de Extracción estará a cargo del Ministerio de la Producción.

Para la implementación de los Planes de Extracción, los pescadores podrán hacer alianzas con universidades, expertos y organizaciones que den apoyo.

8. PRODUCE, en cuanto verifique la importancia de la zona para la conservación de stocks de invertebrados bentónicos, así como el interés de pescadores bien organizados que desean manejarlos, establecerá Zonas de Reserva Pesquera mediante Resolución Ministerial.

En caso de encontrar extracción furtiva de recursos bentónicos dentro de las Zonas de Reserva Pesquera con Planes de Extracción, estos hechos podrán ser denunciados a las autoridades, quienes en cumplimiento de un mandato legal, deberán actuar. En caso la extracción ilegal sea realizada por pescadores miembros de la organización gestora del Plan de Extracción, estos podrán ser excluidos si así lo estableciesen en sus acuerdos internos. Si un pescador ingresa a una Zona de Reserva a extraer mariscos y no está en el Registro de extractores de invertebrados bentónicos o no es parte del Plan de Extracción estará cometiendo una infracción. 

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